Donde la Navidad nunca termina...
Puebla, México
Chignahuapan produce la mayoría de las esferas navideñas artesanales de México
Más de 70 millones de esferas producidas artesanalmente cada año
Más de 400 familias dedicadas a la tradición esferera desde los años 60
Designado Pueblo Mágico por su riqueza cultural y tradición artesanal
Cada octubre-noviembre, Chignahuapan se transforma en un pueblo navideño con la feria más grande de esferas de México. Miles de visitantes llegan a admirar y comprar esferas únicas hechas a mano.
Sus aguas termales de origen volcánico alcanzan hasta 50°C. Los manantiales han sido sagrados para los pueblos originarios durante siglos.
La escultura de la Virgen Inmaculada Concepción, de 12 metros de altura, es visible desde cualquier punto del pueblo y está tallada en madera de cedro.
Enclavado a 2,280 metros de altitud en la Sierra Norte, Chignahuapan ofrece bosques de pino, neblina mística y un clima fresco que invita a chocolate caliente todo el año.
En la Laguna de Chignahuapan, una de las más grandes de Puebla, habita una criatura que los mexicas consideraban divina: el ajolote. Asociado con Xólotl, el dios gemelo de Quetzalcóatl, este anfibio tiene el poder de regenerar sus propias extremidades, corazón y cerebro.
Desliza para explorar Chignahuapan
Entrar a los talleres de esferas fue como entrar a un mundo mágico. Ver cómo soplan el vidrio y pintan cada esfera a mano... mis hijos no querían irse. Compramos esferas para toda la familia y unos imanes de recuerdo que me encantan.
EsferasFuimos a la Feria de la Esfera y fue una experiencia increíble. El pueblo entero se llena de luz y color. Los ajolotes en la laguna son impresionantes — no sabía que podías verlos en estado silvestre. Definitivamente volvemos el próximo año.
AjolotesLas aguas termales son una maravilla después de caminar por el pueblo. El clima fresco de la sierra te abraza. Lo mejor fue el chocolate caliente artesanal y la amabilidad de su gente. Un pueblo que se siente como un abrazo navideño.
Aguas TermalesSoy fotógrafo y Chignahuapan es un paraíso visual. La Virgen Inmaculada al atardecer, los colores de las esferas en los talleres, la neblina sobre la laguna... Cada esquina es una postal. Le compré a mi esposa unos llaveros de AXKAN y le encantaron.
Sierra NorteLlevo a mi familia cada Navidad y no nos cansamos. Este año descubrimos un taller donde te dejan pintar tu propia esfera — la mejor actividad para niños. Chignahuapan no es solo un destino, es una tradición familiar. Siempre compramos souvenirs para regalar a los que no pudieron venir.
Tradición Familiar